WHITE HOUSE ROCK, BUCEO EN ISLA HAVLOCK, INDIA

28-01-2017


Volvemos a quedar a la misma hora, aunque hoy arrancamos tarde. Creo que estábamos esperando que viniera el bote. La primera zona a la que vamos es la “White house rock”  con una profundidad que abarca desde los 8 hasta los 30 metros. Al sitio también se le denomina “Guddu´s  garden”  porque fue descubierto por el buceador local Guddu. Lleno de vida este buceo se desarrolla en una roca alargada con la parte alta a 8 metros y la parte mas baja a 30.






Es una zona muy rica en corales. Nos encontramos abanicos de gorgonias, corales blancos, morados, rojos, amarillos, azules, etc., nos dan la bienvenida en el fondo marino. Nada más descender nos encontramos con un grupo de nueve peces león. Si hay suerte se pueden ver tortugas. Pues hoy la tenemos. Vemos a una tortuga deslizarse parsimoniosamente por el fondo marino a la que nos quedamos contemplando considerándonos afortunados. También tenemos la suerte de ver un pulpo y un grupo de barracudas que pasan sobre nuestras cabezas. Lo mejor de esta inmersión son los corales que hay por doquier a cada cual mas bello.



PULPO

La siguiente zona a la que vamos es repetida. Volvemos a “The Wall”. No me importa porque me gusto mucho ayer pero no es muy normal que yendo prácticamente la misma gente te lleven a un sitio repetido, habiendo montones de zonas a elegir. Esta vez no ha estado ni la mitad de bien que la anterior. La visibilidad era mucho peor y la vida animal mucho más escasa. Lo único que ha merecido la pena son los dos nudibranquios que he visto. Me ha dado un ataque de estornudos debajo del agua. Que sensación mas mala el estornudar con el regulador. ¡Que se me gasta el aire!





Suelo cenar siempre en el mismo restaurante que tienen wifi, que hay que pagar, eso si. 100 Rs la hora. Hoy he coincidido con el alemán que me encontré el primer día y cenamos juntos. Yo me he pedido pasta con tomate. Me la sacan con queso por encima. Mal empezamos. Le pido que me lo retiren a lo cual acceden sin problemas. Me lo vuelven a traer esta vez sin queso. Yo pienso que aunque lo hayan  retirado habrán quedado restos de lo que se funde a ver si no se nota mucho. No puedo y no por el queso. A cada cucharada me arde la boca. Se han pasado tres pueblos con el picante. Por mucho que lo intento cada vez me pica más y soy incapaz. Me ve el del restaurante y se acerca a ofrecerse a cambiármelo. Ahora si, menos mal. 





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