PLAYA DEL ELEFANTE, ISLA HAVELOCK, INDIA

29-01-2017  


Como siempre que vuelvo al hotel acabo durmiendo la siesta y esta se alarga más de una hora, hoy decido irme directamente del buceo a la playa del elefante, sino no la voy a ver. Aquí los taxis son carísimos así que decido ir andando. Hay unos 6-7 kilómetros hasta donde se coge el camino a la playa del elefante y luego son 1,8 km mas. Hay una buena pateada. Al poco de empezar a andar se me para un hombre al lado con la moto. Es el dive master de esta mañana. Me pregunta dónde voy y cuando se lo digo me dice que monte en la moto que me lleva hasta el camino. ¡Qué suerte he tenido! Me deja en un cruce y tengo que seguir un rato la carretera hasta que llego a un cartel que indica playa del elefante.




A partir de aquí es un sendero entre la selva. Hay algún trozo embarrado pero no mucho. A lo largo del camino se ven huellas de elefantes pero no llego a ver ninguno. Los arboles son una pasada. Algunos se extienden hacia la bóveda celeste que parece que alcancen el cielo. Alguno es realmente espectacular. Es un camino para hacer sin prisas, disfrutando de la naturaleza y contemplando los fantásticos y variados arboles que nos escoltan en el camino. En algunos han puesto carteles con su nombre. De vez en cuando escucho ruidos entre la maleza que deben de ser de unas lagartijas que hay por aquí en abundancia. Y así sin prisas llego hasta unos manglares que dan paso a la playa. Un poco antes de la playa me encuentro el suelo plagado de agujeros de los cuales asoman unos pequeños cangrejos de una sola pinza. En cuanto detectan movimiento desaparecen todos de golpe de manera coordinada. Es curiosísimo. Ves un montón de putos rojos y zasss, ya no están, pero en muchísimos metros a la redonda. Si me quedo quieto, al poco vuelven a aparecer.




Me calzo los escarpines y me voy al agua a hacer snorkel. Hay que tener mucho cuidado al entrar al agua pues la marea esta baja y el coral esta casi a ras del agua. Hay que ir con tiento de no pisarlo y también con no pisar un erizo de mar. Me gusta hacer snorkel porque aquí voy a mi marcha. Buceando tengo que ir detrás del instructor y no me puedo parar a contemplar lo que más me interesa pero en el snorkel paro todo el tiempo que quiera. También es verdad que no se ve lo mismo buceando que con el snorkel. No veo grandes cosas pero me entretengo en intentar hacer alguna foto chula. Hay muchos árboles de navidad de variados colores que cuando detectan movimiento desaparecen al instante. También hay bastante coral pero poca diversidad. Para salir del agua no consigo encontrar un camino que atraviese el coral por lo que tengo que nadar un trozo hasta que este se acaba y puedo salir sin pisarlo.




 ARBOL DE NAVIDAD


ARBOL DE NAVIDAD

Y ya de vuelta al resort. Me entretengo un buen rato en intentar hacer una foto a los cangrejos de una pinza. Me quedo como una estatua hasta que aparecen pero muchas veces al intentar cuadrarlos en la cámara vuelven a desaparecer. Con mucha paciencia consigo hacer alguna foto. Echo a andar y en el cruce que me pararon la otra vez pregunto por el autobús que viene de la playa de  Radhanagar y me dicen que si que  para allí. Estoy un rato y al final decido seguir andando. No estoy seguro de lo del bus y pronto se va a hacer de noche. Al final sí que había autobús que debe pasar cada hora, pero no lo puedo coger porque ya me he ido hace casi una hora de la parada y es noche cerrada por lo que no me ve los gestos de que pare. Enseguida que empizo a andar después del cruce se me hace de noche, y a la marcha y bastante cansado, llego al resort. Menos mal que a la ida me han llevado que si no hubiera sido tocar chufa y volver. 




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