AGUAS TUERTAS

21-03-2009



Segunda salida del club de montaña Herrera del año. La idea es hacer una travesía circular por el pirineo. Empezar en la Selva de Oza y terminar en el refugio de Lizara.Hace un día muy bueno. Se nota que este año ha nevado mucho porque tenemos nieve nada mas empezar a andar. Hemos empezado bastante tarde porque entre dejar un coche en Lizara y almorzar unos huevos fritos se nos ha ido mucho tiempo.
Llegamos a Aguas Tuertas a las cinco de la tarde, cuando se da cuenta Felix, que se ha dejado las llaves del coche que hemos dejado en el refugio de Lizara en el coche de la Selva de Oza. ¡¡Desastre!! Y menos mal que se ha dado cuenta ahora sino hubiera sido un marrón volver luego a por ellas. En vista de este contratiempo, decidimos acampar y volver al día siguiente por donde hemos venido. Encontramos un corro en el que no hay nieve y con la pala que llevamos, hacemos el hueco mas grande para poder poner las tres tiendas de campaña. Al montar la mía, se rompe una de las varillas. La apañamos con un poco de esparadrapo.


Tengo los pies congelados y no hay manera de que entren en calor en toda la noche. Me pongo la cazadora por los pies, pero ni aun así. Hay momentos que estoy temblando dentro del saco. Va a ser una noche muyyy larga. A las ocho de la mañana me levanto a mear y el termómetro marca 5,4 grados bajo cero. Y eso que ya se nota que esta subiendo la temperatura. A tenido que hacer mucho frió esta noche. Cojo el hornillo y lo enciendo para calentarme los pies. No siento nada de calor por lo que poco a poco voy acercando los pies al hornillo hasta que de repente veo salir una llama ¡¡Se me esta pegando fuego el calcetín!! Conque rápidamente a pisar el suelo para apagar el fuego. Si llevaré fríos los pies que ni lo he notado. Hasta mitad de mañana no recupero la sensibilidad en los pies.


GRECIA 8ª PARTE ( GREECE)

EL REGRESO

Esperamos un rato a que vuelvan a llamarnos a ver si la han arreglado. Mientras cierran la gasolinera. Víctor comenta de coger una botella de gasolina, no fuera a ser que se les haya acabado. Casi no nos la llenan pero al final lo conseguimos. ¡Menos mal! Decidimos bajar a ver si solucionamos el problema. Hace un frío de cojones. A mi me duele el cuello de hacer esfuerzo para no temblar. Los encontramos a la entrada del pueblo dale que te pego a la moto. Le echamos la gasolina y a funcionar. ¡Ya les vale!
Vuelta para arriba. Carmelo se adelanta pero yo le sigo de cerca.
- Vamos a cogerlos- le digo a Víctor.
Le doy a todo que puedo a la moto. Víctor va acojonado. Que corro mas de noche que de día, me dice. Y tiene razón, ahora ya le he pillado el truco a esto de las curvas. Y encima no llevamos gafas y no veo ni torta. Consigo mantener la distancia y lo llego a adelantar una vez. Nos metemos en un atasco. Carmelo esta tres coches por delante nuestro. Me salgo por la izquierda y le meto una buena lijada. Víctor se vuelve para hacerles un gesto con el dedo y dice:
- ¡La policía!
- ¿Es a nosotros? – le pregunto. La verdad es que es adelantarlos y oírse unas sirenas. - ¿Qué hago? ¿Paro?
- Sigue, sigue- me contesta
Yo no se que hacer así que sigo para delante. No se si vienen detrás porque no puedo mirar por el retrovisor, que justo me viene para llevar la moto, y encima en ese momento se me cruzan unos peatones. Al final les damos esquinazo. Con el atasco que había no nos han podido seguir.
Llegamos a la tienda justo a tiempo antes de que cerraran. Ha sido una bonita experiencia.


EL FLOTADOR

Por la noche en el bar de al lado se monta un buen follón. Se oyen gritos y ruidos de cristales rotos. Se arma una bastante gorda. Y en mitad de la discusión se oye un grito de un francés del camping. Y menudo grito casi daba mas miedo que los de la pelea.
Al día siguiente a recoger. El ferry no nos sale hasta por la noche por lo que nos vamos a la playa blanca que esta enfrente del camping.
Es imposible pisar la arena sin las chanclas, de lo caliente que esta la arena. Ahí pasamos parte del día. Carmelo y yo nos subimos a una especie de flotador que lo arrastra un fueraborda. Dudamos porque es un poco caro para lo poco que dura. Dura poco hasta que empiezas, luego se te hace eterno. ¡Vaya acojone! Después del primer acelerón ya tenemos ganas de bajarnos. Da bastante miedo. Nos agarramos con uñas y dientes, sobre todo en las curvas, que parece que vayas a salir disparado contra el agua a una velocidad de vértigo. Pego un bote y le caigo a Carmelo en el brazo y en otro casi me doy un puñetazo en la mandíbula. Carmelo se cae un par de veces. Acabamos con los brazos desechos de tan fuerte que nos agarramos. Vamos a tener unas buenas agujetas.
Al atardecer emprendemos camino al puerto. Nos paramos antes de la bajada a hacer unas fotos. Le piso, sin querer, las gafas a Carmelo y se las rompo.
La bajada es espectacular. Me tiro con todo que puedo, pero llevo un coche delante que me va frenando y no me atrevo a adelantarlo.
Esta vez dormimos en cabina. Menuda diferencia. Tenemos hasta baño dentro del camarote y por la mañana nos vienen a avisar cuando llegamos. Y la verdad es que nos ha salido baratísimo.



ATENAS DE DIA

Lo primero es buscar una consigna para dejar el equipaje. No hay manera. En el metro hay unas pocas pero todas ocupadas. Menos mal que nos dejan meter las bicis en el metro aunque solo de dos en dos. Se van Víctor y Almudena en uno y nosotros en el siguiente. Hay que hacer un transbordo. Parece que nos ponen pegas en el segundo metro. Le decimos lo que nos han dicho en la estación, que se pueden llevar dos. Viene otro revisor mas y se ponen a hablar. Al final no pasa nada. Cuando llegamos a la parada comprendemos porque se han mosqueado. Resulta que íbamos los cuatro en el mismo metro. Víctor y Almudena delante y nosotros detrás, y no nos habíamos dado cuenta.
En el aeropuerto, Víctor consigue recuperar por fin el equipaje. Lo dejamos todo en consigna menos las bicis que no nos las cogen. Las dejamos en la calle atadas con un montón de candados.
Nos vamos a la Acrópolis. La tienen muy mal cuidada y nos decepciona un poco. Esta todo lleno de andamios y todo muy sucio.
Hay una chica, a todas luces guiri, que tiene un pecho de impresión. Va Carmelo y se pone al lado suyo diciendo en voz alta:
- ¡Vaya tetas tienes maña! ¡Vaya melocotones de Calanda! – y así un buen rato.
La tía ni se inmuta. Nos vamos Carmelo y yo a seguir viendo las ruinas. Al cabo de un rato viene Víctor escojonandose. Resulta que le ha dicho a la chica que le haga una foto y cuando le ha devuelto la cámara, le ha dicho esta en perfecto castellano: - ¡La segunda ha salido mejor!
Pasamos el día dando vueltas por allí y luego vuelta al aeropuerto. A desmontar las bicis y a dormir al suelo y aquí se acaba nuestro viaje.

GRECIA 7ªPARTE


SANTORINI

AGOSTO 2007


En este ferry no hemos tenido suerte. Esta todo hasta las cejas. No encontramos sitio ni en cubierta. Al final nos ponemos en una zona de cubierta que esta un poco mojada pero es lo mejor que tenemos.
Nada mas llegar a Santorini ¡sorpresa! Una brutal subida nos espera. Subimos en poco mas de tres kilómetros, trescientos metros de desnivel. Lo que hace un desnivel de casi el diez por ciento.
Empiezo la subida fuerte y enseguida dejo a los demás atrás. Al cabo de un rato me percato de que Víctor viene detrás intentando cogerme. Entablamos una dura lucha. En una curva lo pierdo de vista y aprovecho para pegar un buen acelerón, a ver si al verme mas lejos se desmoraliza. Total que sigue a la misma distancia que antes y acabo siendo yo el desmoralizado. Luego me entere que, por casualidad, él también había acelerado para ver si me cogía. Al final me acaba ganando.
Al cabo de un rato aparece Carmelo. Almudena parece que no llega. Nos hace gestos a lo lejos para que vayamos. Baja Víctor a ver que pasa. Se le ha roto el cambio de la bici.
Lo apañamos como podemos y nos vamos a buscar un camping. Nos cuesta rato encontrar uno. Estamos al lado del mar. Lo malo es que nos hemos puesto en una parcela que detrás tiene un bar- discoteca y por la noche se montan una bulla de cuidado.
Como la bici de Almudena no esta en buen estado y tampoco nos apetece pedalear mucho, al día siguiente nos alquilamos unas motos.




LAS MOTOS





En una moto van Carmelo y Almudena y en la otra Víctor y yo. Tengo que conducir yo porque Víctor tiene su carnet en la mochila perdida. Es la primera vez que llevo una moto y tengo que aprender llevando a uno de paquete. Las primeras curvas me cuesta tomarlas. Víctor me parece que va algo acojonado. Cuando vamos un poco deprisa me chasquea con la boca para que reduzca. No nos han dado casco ni nada. Vemos a unos que se la han pegado con la moto y se los llevan en ambulancia. A uno de ellos con grandes dolores de cabeza por no llevar casco. Para que nos acojonemos un poco mas. Nos vamos a la playa roja y cuando estamos llegando a Carmelo se le rompe la moto. No hay manera de arrancarla. Al teléfono de la tienda de alquiler no nos responde nadie, así que les dejo mi moto y se van a la tienda. De camino a la tienda les pasa lo mismo con la mía ¡desastre! Menos mal que estaban ya cerca. Nos dan otras dos motos. A mi me toca una nueva que si no la estreno yo, poco le faltará. Como no tiene el rodaje hecho, corre menos que la de Carmelo.
La playa roja esta llenísima de gente y es una mierda. No se de donde le viene la fama. El agua esta llena de algas y no se puede hacer snorkel porque no se ve nada.
Después de la playa nos vamos a ver el anochecer a un pueblo, al otro lado de la isla. Bajando un puerto a Carmelo se le vuelve a parar la moto. Los dejamos allí y Víctor y yo nos vamos a ver el anochecer al pueblo. Cuando volvemos ya no están. Nos imaginamos que se les habrá puesto en marcha y se habrán ido al camping. Una vez subido el puerto hay una gasolinera. Aprovechamos para llenar el depósito y les llamamos a ver donde paran. Resulta que se han ido al pueblo a ver el anochecer en vez de volverse y no les arranca la moto.

GRECIA 6ªPARTE

AGOSTO 2007

EL FERRY




El puerto está muy animado. Abarrotado de turistas como nosotros. No tenemos muy claro a donde dirigirnos para comprar los billetes del ferry. Al final nos decidimos por unas agencias. Pregunta Almudena en una pero es carísimo. Yo les digo que paso que me quedare por aquí.
Preguntamos en la de al lado. La mujer que nos atiende es una pasada, una máquina de buscar ferry. Va súper acelerada pero nos consigue unos precios muy buenos. Nos consigue un billete a Santorini haciendo escala en Milos. Y a la vuelta directo en un camarote.
Subimos al ferry. Enseguida nos buscamos un sitio para extender los sacos. Resulta que en este ferry no dejan tirarse por el suelo. Nos acomodamos en unas butacas pero si te tumbas en ellas, te vienen a echar la bronca. Pasamos el viaje durmiendo mal y como podemos.
El viaje se nos hace muy largo y contra mas islas vemos pasar, mas grande es nuestra desazón. Son todas unos secarrales. Parece Belchite con mar. Esperamos que no sean todas así, sino no se a que viene tanta fama que tienen de bonitas.



MILOS

Después de un eterno viaje en ferry llegamos por fin a Milos a las tres de la tarde. El puerto esta lleno de restaurantes. Comemos en uno que tiene unos pulpos colgados.
Observando las postales vemos que hay tres sitios chulos en la isla. Como tenemos poco tiempo vamos al que nos parece mas majo. Es una zona de costa con una roca muy blanca. Y con acantilados no muy altos desde los que puedes saltar al agua. No muy a lo lejos se ve un barco semi hundido. Un sitio paradisiaco.
Me tengo que comprar otras gafas de bucear que las otras las perdí en Corfu. Me voy con Carmelo hacer snorkel. La visibilidad es impresionante, aunque estaba mas bonito Corfu porque se veía mas vida marina.
Cuando estamos recogiendo para irnos, mi esterilla se pone a rodar pendiente abajo hacia el mar. Si no la cojo a tiempo me tendré que mojar ya que la pendiente acaba en un pequeño cortado. Suelto la bicicleta y hecho a correr. ¡La cogí! Vuelvo a la bici y cuando la voy a levantar se pone a rodar un rollo de celo y salen dos postales volando. Consigo coger una pero la otra se va al agua junto con el celo. La postal me la cogen dos chavales que pasaban por allí nadando.
Se nos hace de noche y nos vamos a cenar un poco apartados del puerto. En unos bancos que hay a la orilla del mar. Y después otra vez la paliza del ferry.


GRECIA 5ª PARTE

agosto 2007


CAMINO DE ATENAS

Nos vamos a resolver el tema del viaje a Atenas. Primero vamos a la estación de ferrocarril. No hay manera de convencer a los de la estación de que nos dejen meter las bicicletas en el tren. Ni que las desmontemos ni que no. Son un poco desagradables.
Vamos a la estación de autobuses. Esperemos que nos dejen o tendremos que pedalear hasta la capital y aún quedan un montón de kilómetros. Aquí son mucho mas amables. Nos dirigimos a una ventanilla y la chica de la misma llama a una que sabe ingles. Le preguntamos por las bicis. Hace una llamada y nos dice que no hay ningún problema, que las podemos llevar. ¡Menos mal!
Hemos dejado las bicis en la consigna del hotel, en una especie de cuartucho alargado en el que casi no cabían. La de Carmelo esta pinchada. La arreglamos en la calle en un momento.
Llegamos pronto a la estación de autobús así que nos toca esperar un buen rato.
Hay que ver la cara que se le queda al conductor del bus cuando ve que le vamos a meter cuatro bicicletas. Al final caben sin ningún problema.
Llegamos a Atenas a las dos de la mañana.


ATENAS EN LA NOCHE


Llegamos a las dos de la mañana y no sabemos que hacer a estas horas. Pensamos en echarnos a dormir en la estación pero no hay ni un alma y la estación parece muy vieja y no muy recomendable. Decidimos ir a la estación de trenes a ver si allí podemos dormir bien.
No hay manera de encontrarnos y vamos por unas cales con no muy buena pinta. Vamos un poco perdidos. Preguntando nos ponen en el buen camino pero las calles por las que pasamos nos dan mala espina. Parece que haya trapicheo de coches y se ve a gente con muy mala pinta. Al final llegamos sin percances a l
a estación de tren.
Esta cerrada, pero en la puerta hay una cafetería abierta con mesas en la calle y otros viajeros tomándose un tentempié. Hay una vieja gorda que da bastante asco. Se le ve toda guarra. Me giro y cuando la miro se esta limpiando el culo en mitad de la calle ¡¡¡aggghhh!!! No se que habrá hecho pero se nos quitan las ganas de quedarnos allí. No sabemos que hacer. Víctor propone ir al Partenón pero a Almudena no le parece bien. Al final les preguntamos a unos si la zona del puerto es segura. Como nos dicen que si nos dirigimos hacía allí.
Hay bastantes kilómetros pero lo bueno que tiene es que al ser de noche no hay tráfico y podemos ir tranquilamente a nuestra bola. Una cosa curiosa que nos encontramos por el camino es un balcón de una casa atravesado por una farola. Poco les costaba haberla puesto en otro lado. Fijarse en la foto el detalle de la farola

GRECIA 4ªPARTE

agosto 2007

VUELTA A LA CIVILIZACIÓN


¡¡Bajada por fin!! Mas de 25 kilómetros sin pedalear apenas. Por fin salimos de las montañas. Estamos desechos de tanta subida.
Bajando paramos a comer en un restaurante con unas vistas impresionantes. Yo es el sitio donde mejor comí de toda Grecia y además fue barato. Tenían un invento para cazar a las avispas. Le hacían un agujero pequeño a una botella y la llenaban con agua azucarada. Las avispas entran pero luego no encuentran el agujero para salir y se ahogan.
Decidimos quedarnos en Trikala en vez de ir a Meteora, a la cual aún quedan 20 kilómetros. Cogemos un hotel en la calle de marcha de la ciudad. Es el sitio mas caro en el que dormimos.
Víctor le pregunta al recepcionista si tiene cargadores para su móvil ya que el suyo estaba con sus alforjas, dios sabe donde. Y va y le saca una maleta ¡llena de cargadores! de gente que se los ha ido dejando en las habitaciones.
Estoy en la puerta del hotel y pasan dos chicas de muy buen ver. Hay un hombre sentado en la puerta del hotel y cuando pasan las chicas me hace gestos como diciendo que buenas están y haciéndoles gestos obscenos. Un cachondo vamos.
Mientras estos se duchan, Carmelo y yo nos vamos a tomar algo. Los bares son muy elegantes con asientos en la calle tapados por unos toldos. Nos sentamos en uno y nos pedimos, yo una coca cola y Carmelo un gintonic. Nos sacan la bebida y además sin pedirlo nos sacan dos vasos de agua, un plato de frutas con melón, kiwi, uva, piña etc, otro plato con frutos secos y una copa con zanahoria, pepino y olivas. Nos quedamos mirándonos y preguntándonos por el sablazo que nos van a meter. Pensamos que nos lo van a cobrar pero no es así. Aunque un poco cara la consumición si que es. El caso es que casi salimos de allí cenados. Luego vamos a otro y también nos sacan bastantes cosas. Salimos un rato por los bares pero es una marcha muy rara la que tienen aquí.

METEORA

Sale el día lloviendo. El sitio mas espectacular y el único día que nos llueve. ¡También es mala suerte! Íbamos a ir en bici pero dado que esta el día tan malo nos vamos en autobús. Nos bajamos del autobús y hace bastante frío por lo que me voy a poner el forro polar.
- ¡¡Mierda!!- exclamo al ir a cogerlo de la mochila.- ¡Me he dejado la mochila en el autobús!
Total que el bus ya se ha ido. Al poco, Carmelo ve un autobús parado a una buena distancia. No se si es ese el nuestro pero me pongo a correr con todo que puedo.. Cuando estoy llegando a el se pone a arrancar. Menos mal que me ha debido de ver por el retrovisor y a parado. ¡¡Ufff!! Justo a tiempo. Y si que era el nuestro. Ha ido por un pelo.
De Kalambaka cogemos un taxi que nos sube al monasterio de Gran meteora. La subida es espectacular Se parece mucho a los mallos de siglos pero con monasterios en las cúspides de los pináculos. Es una pena que nos haga este día porque era para disfrutarlo subiendo en bicicleta. Las vistas desde el monasterio son impresionantes. Se ven muchos otros templos que lamentablemente no podremos visitar.
Una vez visto, nos vamos al monasterio de El Valam que es mas pequeño que el otro. Sigue lloviznando. Nos dirigimos andando a ver otro pero por el camino empezamos a calarnos con la lluvia que cae cada vez mas fuerte. Al final paramos un taxi y damos por acabada la visita.


GRECIA 3ª PARTE

agosto-2007


LA COSTA ESTE


Cogemos un ferry en Kerkira para ir a Igomenutsa. Víctor y Almudena se cogen un autobús porque no les apetece mucho ir en bicicleta. Les lleva hasta Prevenza y luego tienen que retroceder hasta un camping cerca del cruce hacia Artos. Almudena se cae de la bici y se da un buen golpe en la mandíbula.
La etapa es un poco rompe piernas. Menos mal que tenemos el aire a favor. En una bajada, yendo a 50 km/h se me pone en paralelo un tío con una moto y se me pone a hablar en griego. Justo me viene a esa velocidad para controlar la bici como para ponerme a hablar con uno al que no le entiendo. Le hago gestos con la mano para que pase y me deje tranquilo. Hay mucha gente que te pita y te saluda. No hago mas que levantar la mano para saludar todo el rato. En Nekromanteio nos paramos a ver unas ruinas, las primeras del viaje. Son pequeñas y lo mejor de ellas es una habitación subterránea a la que se accede por unas escaleras empinadísimas.
No hay un buen sitio para echarnos la siesta así que nos tumbamos al lado del camino. Apenas nos enteramos de la gente que pasa. Solo un poco de preocupación por las serpientes, porque hemos visto, dentro de las ruinas, veneno para las mismas. Llegamos pasadas las ocho de la tarde al camping.
Cogemos camino hacia el interior de Grecia, hacia Artos. Los 40 kilómetros hasta allí son llanos. Una vez allí hemos comido al lado de un puente famoso porque el arquitecto emparedó a su mujer porque el puente se estaba hundiendo y pensaba que así se detendría. Al coger las bicis para irnos, nos damos cuenta de que he pinchado la rueda de atrás. El primer pinchazo del viaje. Lo arreglamos en un momento aprovechando que hay una fuente.





LA MONTAÑA


Ya empieza lo duro. ¡Viene la montaña! Subida, subida y mas subida. Subimos unos 16 kilómetros con alguna pendiente del diez por ciento. Después de descartar varios sitios para dormir, paramos en un descampado al lado de la carretera. El sitio esta bastante bien y hay otro sitio mejor porque esta un poco mas escondido pero parece que hay discrepancias, por lo que nos quedamos allí.
Víctor y Almudena montan la tienda. Carmelo y yo dormimos al raso. Hay montones de mosquitos y con el saco de algodón que llevo no me puedo capuzar. Me cuesta mucho dormirme por su culpa. A mitad de noche oigo ruido de ramas como si hubiera un animal cerca. Enciendo la linterna y hay una especie de tejón bastante cerca de nosotros.
La etapa de hoy es la mas dura de todo el viaje con diferencia. ¡Venga para arriba!
Hay un momento en que la subida es muy fuerte. Tengo metidas todas las marchas posibles. Miro a Carmelo a ver si echa el pie a tierra, pero nada, ahí está aguantando. Luego me entero que el pensaba lo mismo de mi. Por tontos casi nos reventamos. Almudena se pega otro tozolón pero este es pequeño.



Hoy toca dormir en hotel, el único del pueblo. Bastante malo, por cierto. Tiene cuatro
habitaciones y el baño compartido. Para llegar al mismo hay que salir a la calle. El dueño del hotel nos da a probar el ouzo nada mas vernos. Aprovechamos para hacer la colada y darnos una buena ducha antes de irnos a dar una vuelta.
Nos sentamos en una plaza a cenar. Almudena entabla conversación con una mujer sentada en la mesa de al lado. Así nos enteramos que el embalse por el que hemos pasado subiendo no se ha llenado en la vida. Por eso la carretera pasa casi por el fondo. Hay una presa inmensa para un charco pequeño.
Nos trae la comida una camarera. Le preguntamos que es pero no nos entiende ni papa así que me pongo a imitar a una gallina. Nada. Me pongo a balar como una oveja y tampoco acierto. Al final atino haciendo de cerdo.

GRECIA 2ª PARTE

AGOSTO 2007

LOS INICIOS

La idea es ir a Larissa en coche y desde allí coger las bicis. Primer problema: ninguna compañía de alquiler de coches tiene ninguno disponible y son muy caros. Así que cambio de planes. Nos vamos a ir en tren a la costa norte del Peloponeso. Afortunadamente nos dejan montar las bicicletas en el tren. Nos vamos a Taito. Justo cuando pasábamos por el canal de Corintio me han llamado y al volver la cabeza me lo he perdido. Lastima. Montamos las bicis en la estación de tren. Las bicis están un poco maltrechas por el viaje y los maltratos del aeropuerto. A mi me han roto un pedal pero sin problemas. A Almudena le han doblado el eje de la rueda delantera y la maneta de cambio y a Víctor le han partido dos radios. ¡Y empieza lo bueno!
Hoy hacemos una etapa suave, para calentar un poco. Nos alojamos en el camping de Akrata. Por la noche nos vamos a comer al pueblo que esta a unos pocos de kilómetros. Carmelo esta malo. No puede soltar gases ni por arriba ni por abajo. Se va a dormir sin comer así que tiene que estar malo de verdad. Luego en el camping vomita un poco.
Carmelo duerme fuera de la tienda, dice que dentro hace mucho calor. Mejor, mas ancho estaré. No madrugamos mucho por lo que nos toca pedalear con todo el calor.
En cuanto vemos una farmacia paramos para comprar algo para Carmelo, haber si se le pasa. No hay manera de entenderse. Le digo a Carmelo que haga como si se tira pedos pero me dice que le da vergüenza. Almudena llama a su hermana que es médico para que le diga los compuestos genéricos para esa dolencia. Nos pegamos bastante rato en la farmacia pero no tenemos prisa. Adentro se esta fresco y la farmacéutica esta muy buena. Al final el farmacéutico llama a un médico y da la casualidad que este habla español y por fin podemos conseguir lo que queríamos.
Con el aire a favor vamos bastante ligeros. A lo lejos se vislumbra de repente el puente que cruza del Peloponeso al otro lado. Es impresionante. Los pilares miden 160 metros de altura y el puente es muy largo.
Llegamos a Patras y nos vamos a la estación del ferry. Nos compramos un hornillo en un supermercado porque no ha habido manera de encontrar bombonas roscadas para el que llevamos. Nos hacemos unos macarrones para cenar en mitad de un puerto deportivo. Aprovechando unos bancos y unos árboles que hay.


CORFU


Cogemos el ferry a medianoche. La gente esta tirada por los pasillos incluso en cubierta, alguno a puesto ¡una tienda de campaña! Encontramos un rincón en el pasillo. Extendemos las esterillas y los sacos encima de la moqueta y a dormir.
Llegamos a Corfu al amanecer. La isla tiene muy buena pinta. Nos hacemos los nueve kilómetros que nos separan del camping. El suelo esta durísimo. No hay manera de clavar bien las piquetas. Después de doblar varias renuncio a clavarlas mucho. Esperemos que no se levante aire. Tampoco pongo el doble techo.
No vamos al otro lado de la isla, a la playa. Hay una buena subida hasta allí. Buscamos un sitio donde comer tranquilos. Seguimos un poco por la carretera y después de una corta pero intensa subida llegamos a un monasterio con una explanada. Hay unas buenas vistas a los acantilados y un bordillo que aprovechamos para ponernos a comer allí. Después de comer nos bajamos a la playa.
Dejamos las bicis atadas a una farola. Carmelo y yo nos compramos unas gafas de bucear con tubo y nos vamos a hacer snorkel. Mis gafas son una mierda. Me hacen un daño terrible y no para de meterse agua, por lo que cada poco las tengo que vaciar. A Carmelo también se le mete agua. Vamos siguiendo los acantilados. Se ven bancos de peces y también vemos un rape y una estrella de mar y bastantes erizos. La visibilidad es excelente y disfrutamos bastante. Mas tarde nos alquilamos un kayak y una barca a pedales. Íbamos a alquilar solo kayak para todos pero no nos atrevimos a dejar las carteras en la playa, así que alquilamos el patinete porque allí se podían llevar sin riesgo de mojarse. El patinete es una paliza, como si no hubiéramos pedaleado suficiente, ¡toma barca a pedales! Pasamos un rato entretenido y nos echamos unas risas.
En la bici llevo una cesta la cual he cubierto con una bolsa de basura para que si llueve no se me moje lo de dentro. Cuando vamos a coger las bicis me encuentro con una lata de acuarius dentro de la cesta ¡la han confundido con una papelera! De camino al camping estos se van a buscar una tienda donde les puedan arreglar los radios. Yo me voy al camping porque voy e
scocido y no estoy para pedalear mucho.




GRECIA 1ª PARTE ( GREECE )

11-08-2007


EL AEROPUERTO

Nos pasamos un poco de peso del equipaje, sobretodo Carmelo, así que metemos la tienda de campaña en el equipaje de mano de Víctor. Al pasar por el escáner del aeropuerto le pita. Total que se han olvidado de sacar las piquetas de la tienda y hay que tirarlas a un contenedor que hay habilitado para ello. Menos mal que yo llevo otras piquetas. Almudena pasa sin problemas los controles de Madrid y Munich y al llegar se da cuenta de que ha pasado una navaja y no se ha dado cuenta nadie. A mi me pita el control de Munich porque se me ha olvidado quitarme el cinturón. Me cachean y me hacen quitarme las botas para pasarlas por los rayos.

En el aeropuerto de Suiza nos han clavado 6,27 euros por dos botellines pequeños de agua y encima eran con gas. Nos han servido, por lo menos, para rellenarlas en el baño.
Estando sentados en Munich se ha puesto a sonar un teléfono de una cabina. Como estaba mucho rato sonando, lo he cogido. No le he entendido ni pijo así que al cabo de un rato le he colgado.
Al llegar a Atenas ¡¡sorpresa!! Le han perdido el equipaje a Víctor. Desastre. Vamos a reclamar pero nos han dicho que lleva tiempo encontrarlo. Se va a tener que apañar con lo puesto. Lo malo es que llevaba el carné de conducir dentro del equipaje.
No conseguimos encontrar coches de alquiler en el aeropuerto. Nos sentamos en medio del pasillo del aeropuerto an mirar a ver que hacemos. Decidimos echarnos a dormir y mañana dios dirá. Nos ponemos en un rincón del aeropuerto. Justo encima de Carmelo y mío hay una televisión que no nos deja dormir. Yo tengo todo el rato la sensación de que están poniendo programas en español pero entre sueños no consigo entender nada coherente. Y es que hay palabras en griego que se parecen al español aunque significan cosas totalmente diferentes. Y estando medio dormido me raya mucho.

MONCAYO

28-02-200


Salimos de Zaragoza lloviendo y la precisión del tiempo da muy mal día. Tenemos mucha suerte. Cuando llegamos al santuario del Moncayo nos hace un sol espléndido. Las nubes quedan por debajo. Hay un montón de nieve mas de lo habitual. Al jueves siguiente se produce un alud que desgraciadamente acabo con un muerto. Subimos por el "cucharón". Ha debido nevar por la noche y hay una buena capa de nieve polvo, lo que evita que nos resbalemos en el hielo que hay debajo. De todas formas nos tenemos que poner los crampones para subir. A mitad de camino se nos pone a perseguir la niebla. Afortunadamente se desvía hacia un lado y no nos deja el sol en toda la ascensión. Unas vistas espléndidas desde la cima.