PORTO MONIZ Y PONTA DE SAN LOURENÇO

Después de pegarme casi una semana sin salir del cuarto del hotel por culpa de la ciatica, me llevan a las piscinas naturales de Porto Moniz. Cada dos o tres minutos me tengo que parar a estirar la pierna que se me carga por la ciatica. Menos mal que me dejan en la puerta, con el coche, y tengo que andar poco trozo.  Las piscinas son baratas, solo 1,75 euros. Están bien para pasar el día y puedes comer en el bar por precios razonables. Lo malo es que hoy esta el mar revuelto y con el aire que hace no apetece mucho bañarse. En las piscinas nos podemos meter sin problemas pero no dejan salir al mar y nos quedamos sin hacer snorkel.

PISCINAS NATURALES DE PORTO MONIZ

Madeira es muy pero que muy abrupta. Esta llena de túneles para los coches. Las carreteras  viejas no hacen mas que subir y bajar. Hay muy pocas playas en Madeira y la mayoría son de piedra. Acantilados tiene todos los que quieras. Son bastante espectaculares. La cascada jao delgado, en la siguiente foto, tiene 95 metros de alto para que os hagáis una idea de la altura del acantilado. 


 CASCADA DE JAO DELGADO

ACANTILADOS

Otro día me llevan a dar vueltas por la isla. Vamos hasta la punta de san Lorenzo. Es curioso porque toda la isla es muy verde y esto es un desierto. Es una pequeña península en la isla. La vista de los acantilados desde aquí es grandiosa.





La comida típica de aquí es la espetada, que consiste en carne que cuelgan de unos pinchos. Esta muy buena y ademas la acompañan con mucha guarnición, patatas, ensalada, arroz. Te quedas bien lleno si acabas con todo.


MADEIRA

07-07-2012 

Empiezan las vacaciones de verano y este año toca la isla de Madeira, en Portugal. La idea es hacer unos cuantos barrancos por aquí.  Vamos Rafa, Gregorio, mi hermano y mi cuñada. Cogemos un autobus a Madrid el viernes, a las 5:50 de la mañana, y de allí un vuelo a Lisboa y otro a Funchal.
 
 El viernes por la tarde me tengo que ir al hospital, con unos dolores agónicos en la espalda y la pierna y sin poder prácticamente andar. Me dicen que tengo lumbo ciática. Me hacen unas radiografías. Me tienen que llevar en camilla porque no puedo dar ni un paso y el dolor es horroroso. Cuando estoy esperando los resultados de las radiografías, me ve la enfermera retorciéndome de dolor y me ponen un gotero. Me alivia un poco aunque no del todo. Las radiografías han salido bien. Me dan unos medicamentos. Son la 1 de la mañana y tengo la maleta sin preparar y no se como lo voy a hacer si no me puedo mover. Me dice que si me pone otro gotero. Le digo que no, que sino, no me va a dar tiempo a prepararme. Nada mas quitarme el gotero vuelve a venir el dolor.


Prepararme la maleta es una agonía. Tengo que parar cada cuatro pasos con dolores muy fuertes en las piernas. Cuando me subo al autobus a Madrid me duele horrores. No se como voy a ser capaz de aguantar 4 horas así. Menos mal que al poco se me pasa. En el aeropuerto de Barajas tengo que pedir una silla de ruedas para poder moverme por allí.



El aterrizaje en Funchal es espectacular. Hace un giro el avión que parece que casi fuera a tocar el agua. Y aquí llevo 4 días y solo conozco de Madeira la habitación del hotel y el jacuzzi de la terraza. ¡¡Desastre!!

FURCO

23-06-2012 

Hoy es el retorno a los barrancos de Silvia y Pepe después de 5 años, mas o menos. Al Pepe le va tan justa ( los demás creemos que es porque no le cabe)  la chaqueta de neopreno que decide no ponérsela. También vienen varios novatos. El caudal no es muy alto pero se puede disfrutar igualmente. El tobogán del furco me encanta. Para disfrutarlo. Raúl suelta las manos dos veces en el ultimo rapel. Menos mal que lo estábamos asegurando. Se ganan unas buenas collejas.




A la vuelta iba Pepe conduciendo sin camiseta. Se para en Ainsa a comprar y se la pone y al pasar por la rotonda le para la guardia civil.
-Usted iba conduciendo sin camiseta por ..( no recuerdo por donde, creo que por Boltaña o cerca)
- Si .- le contesta Pepe.
- Y no sabe usted que eso es motivo de sanción.
-Pues no- le contesta con cara de sorpresa.
Alucinante. Les habían llamado otros guardia civiles que estaban a muchos kilómetros de aquí solo para decirles que lo pararan porque iba sin camiseta. Como si no tuvieran otras cosas mejores para sancionar. Menos mal que al final no le multaron, Así que ya sabéis, a conducir con camiseta.