PUERTO DE BARSKOON ASHUUSU 2º PARTE, KIRGUISTAN EN BICICLETA

4 Y 5 DE OCTUBRE 2016 



4-11:   kilómetros 44,34   tiempo: 4:34:18
5-11:   kilómetros 25,99   tiempo: 1:21:12

Amanece un día despejado y soleado. He pasado un poco de fresco esta noche pero se podía aguantar. De vez en cuando hay unas tuberías que echan un chorro de agua bastante grande para beber, lavarse etc. Pues he dormido a 2400 metros de altitud y a 2600 me encuentro con uno de estos chorros totalmente congelado formando una preciosa estalactita de hielo puro. Pensaba dormir a 3400 metros pero al ver esto cambio de idea. Si a esta altitud hace tanto frío como para congelar un chorro de estos a la que quiero dormir igual me levanto como un tempano de hielo. Lo malo es que me voy a tener que pegar un palizón hoy para poder llegar arriba. "Solo" tengo que subir hasta los 3800 metros.



Los arboles se van haciendo mas escasos hasta que terminan desapareciendo totalmente dando paso a un paisaje de alta montaña. La estatua de una cabra me da la bienvenida a un control de policía. Una bofetada de calor me sacude cuando entro a la garita. ¡Que bien se esta aquí! Me piden el pasaporte, me apuntan en un cuaderno y ya puedo seguir sin problemas. Ahora empieza lo bueno. Nada mas salir del control se ve como sube el camino en zigzag en fuerte pendiente. Vuelven a aparecer las señales del 12% de pendiente. ¡Yo creo que no tienen otras! El camino se empeora por momentos. Hay trozos en los que se a convertido en un lodazal y enseguida se obtura la rueda por el barro. Tengo que bajar a empujar y la fuerte pendiente no ayuda nada.




En el control había muchos camiones parados y arrancan todos de  vez. Me echo a un lado del camino para que pasen. Cuando miro para arriba veo como suben y suben y suben... zigzag tras zigzag. ¡Pues anda que no me queda! Después de varios descansos y mucho esfuerzo por fin se acaban los zigzag y el camino vuelve a esta en buenas condiciones. De vez en cuando pasan enormes camiones que hacen la función de autobús. Con esos bichos seguro que no atascan. Después de esto hay un cartel indicando los 3442 metros aunque mi altímetro dice otra cosa. Me paro a hacer las pertinentes fotos.



Ha continuación hay unos carteles que pone "avalanchas: no detenerse" y un poco mas allá "12% 6,5 km" ¡Como para no parar! El camino va por la falda de la ladera y en la cresta se ven unas cornisas de nieve bastante amenazadoras. Menos mal que todavía no es la época de nieves sino tiene que acojonar bastante pasar por aquí. Decido dejar buena parte del equipaje escondido al lado del camino. No lo he querido dejar antes porque cualquier cosa que me pasara en la bici o una caída o cualquier cosa hubiera sido fatal en caso de no tener saco ni ropa extra. Ahora ya vislumbro los zigzag finales y no me apetece subir peso tonto que la altitud ya me esta haciendo mella. Cada vez me cuesta mas respirar. Me encuentro con unos pastores que están bajando por el puerto unos rebaños de vacas y ovejas. Eso si que echarle huevos



Los últimos zigzag se hacen eternos. Falta el oxigeno y las piernas las llevo muy cansadas. El esfuerzo es máximo. Poco a poco voy comiéndome los zigzag. Uno, otro, otro.... hasta que , por fin, el cartel de 3819 metros. ¡¡Lo conseguí!! ... creo. Pues creo que no porque la subida sigue suavemente y no se ve el valle del otro lado. El sitio es precioso porque hay un pequeño lago en el que se refleja las blancas cumbres nevadas. Lo que se me hace raro es que no este congelado. Prosigo un poco pero, por lo que veo, aun me falta algún kilómetro para llegar. Decido no seguir porque el sol se esta ocultando detrás de las montañas y cuando se vaya del todo va a caer la temperatura en picado y aun tengo que perder bastante altura para acampar sino me quiero congelar.



La bajada es una gozada. Después del esfuerzo que me ha costado subir esto es una recompensa. Lo malo es que ya no tengo sol y estoy totalmente aterido de frío. Aun con guantes se me quedan heladas las manos y ni te cuento la nariz y las orejas. Estoy disfrutando tanto que casi me paso el sitio donde había guardado el equipaje. Me doy cuenta justo cuando paso al lado del sitio. ¡Menos mal! Rebaso a los ganados y sigo mi camino. En el barro tengo que tener cuidado de que no patine la rueda y me pegue un talegazo. Vuelta a inscribirme en el control y sigo bajando hasta donde estaba el monumento del camión. Estoy desecho. Por un lado satisfecho de haber subido tanto (me han salido 1400 metros de desnivel positivo) y por otro decepcionado por no haber visto el otro lado del valle. Cuando me voy a cambiar para dormir me doy cuenta que he perdido las mallas. Anda que si llego a acampar en altura....



Al día siguiente ya solo me queda bajar a Tamga a descansar. Me he levantado con las dos ruedas flojas de la bici. Las aguanto hasta el hostel

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