: "". azuarinos de aventura

RAMASTUE

16-08-2015  


Mal empieza el día. Al coger el coche, tengo las ventanas empañadas y por no limpiar las laterales, no veo el terraplén de tierra y al coger la curva se me queda el coche encallado. Lo intentamos quitar tirando con otro coche pero ni se cantea. Al final lo sacamos levantando el culo del coche a pulso y desplazándolo lateralmente. Luego me voy a poner las gafas para conducir y me doy cuenta que se me han roto. Esto son señales para no ir al barranco...






El Ramastue baja perfecto de agua, esta muy disfruton. Es un barranco fácil, de menor entidad que su vecino "las doce cascadas de Liri", pero que merece la pena por lo bonito del descenso. El rapel mas largo es de 20 metros. En uno de los rapeles me doy cuenta que tengo un cabo de anclaje que necesita un cambio. tiene un estrechamiento, señal de que se han roto hebras internas. En el ultimo rapel casi la lío. He bajado el ultimo y al soltar el tinglado que había montado, ha empezado a correr la cuerda por la reunión y a lo que la he atrapado ya quedaba poca cuerda. si se me cae ya podían repetir el barranco porque no tenia otra conmigo.




MANATUERO

02-08-2015 


Ha llovido bastante a lo largo de la semana así que bajan todos los barrancos a tope por lo que nos decidimos a hacer uno seco para evitar complicaciones. Nos vamos al barranco de Manatuero que normalmente se utiliza como entrada alternativa para hacer el Yesa.




La altura del rapel mas alto es de 30 metros y tiene un total de cinco rapeles. Para la aproximación, partimos de Buerba y cruzaremos el pueblo atravesando unas bordas a coger el camino de bajada al Yesa. Para el desvío hacia Manatuero hay un mojón bien grande que te marca la senda buena. Nosotros no sabíamos que había mojón y tuvimos que hacer la cabra campo a través. El barranco es totalmente seco hasta la cueva, que dejamos su exploración para futuras ocasiones. A partir de allí corre el agua y el barranco sorprende muy gratamente con su densa vegetación y sus paredes revestidas de musgo. Ya no quedan mas rapeles y vamos disfrutando del remojon hasta la salida.




UN HABITANTE DE LOS BARRANCOS