21-02-2016
Para finalizar nuestra incursión en río lobos, nos vamos a hacer la travesía CJ-13. La cueva es corta y sin mucho interés excepto por el espectacular rapel final: un rapel volado de unos 40 metros que cae en el cañón. Las vistas son bellisimas con el río deslizándose suavemente a nuestros pies a través del serpenteante cañón. Como el stop es nuevo, la cuerda corre muy mal y el sujetar la palanca todo el rapel hace que acabe con el antebrazo muy cargado. Luego me enteré que se puede meter un mosquetón y no hace falta sujetar la palanca.
Para finalizar nuestra incursión en río lobos, nos vamos a hacer la travesía CJ-13. La cueva es corta y sin mucho interés excepto por el espectacular rapel final: un rapel volado de unos 40 metros que cae en el cañón. Las vistas son bellisimas con el río deslizándose suavemente a nuestros pies a través del serpenteante cañón. Como el stop es nuevo, la cuerda corre muy mal y el sujetar la palanca todo el rapel hace que acabe con el antebrazo muy cargado. Luego me enteré que se puede meter un mosquetón y no hace falta sujetar la palanca.
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